Tabla 40,1 x 29,9 cm.
Firma y fecha:  RH 1626




















 






Firma y fecha: RHL van Rijn 1632
Tabla  31,2 x 24,6 m.










- Esta obra está en "raport" con JACOB III DE GHEYN.

- La existencia de estos cuadritos, muy probablemente, condicionó el resto de la vida y la obra de Rembrandt. 

- Constantijn Huygens, hermano del Maurits Huygens del cuadro, uno de los mayores eruditos de la época, secretario y asesor del estatúder de las Provincias Unidas, quedó impresionado con Rembrandt aún en Leyden. A partir de entonces lo protegió, procurándole abundantes encargos oficiales. Para un pintor-artesano de la época esto era el primer paso en un posible ascenso social hacia los impensables niveles que llegaron a alcanzar Rubens o Velázquez. 


Firma y fecha: __ (c.1627-1630)
Tabla  99 x 84 cm.
 

- Jacob III de Gheyn era amigo de la infancia de Constantijn, de la misma edad. De hecho, siendo jóvenes, hicieron juntos un viaje cultural a Inglaterra.   

- Pues bien, ahora dejemos que tome la palabra el excelente GARY SCHWARTZ:  "En 1632, los dos hombres (se refiere a Maurits Huygens y Jacob de Gheyn) realizaron un extraño gesto sentimental. Ambos encargaron a Rembrandt sus retratos en sendas tablas pequeñas (...).Al parecer habían acordado que cada uno conservara su propio retrato y que el primero en morir le dejara el suyo al otro. Los retratos se reunieron en 1641 tras la muerte de De Gheyn, a quien su amigo sobrevivió sólo medio año."




- Este "gesto" provocó en Constantijn algo parecido a un acceso de rabia o despecho, arremetiendo contra Rembrandt. Los cuadros de la PASIÓN, en Múnich, fueron la última relación institucional, a pesar, incluso, de los intentos de Rembrandt por congraciarse, llegándole a regalar un gran cuadro: el SANSÓN, algo inaudito en Rembrandt -le gustaba mucho el dinero-, que no sirvió de nada.  

- El Rembrandt con encargos oficiales, que probablemente habrían conformado gran parte de su obra total, se hubiera mantenido, como hasta entonces, en los límites de la corrección académica. Hablamos de los cuadros historiados; en los retratos de encargo siguió siendo, en general, inevitablemente correcto.

- El único gran encargo oficial (no cuentan las corporaciones, que son privadas) del resto de su carrera fue un inmenso lienzo, LA CONJURA DE LOS BÁTAVOS (1661-62), pintado con la libertad de un minúsculo boceto; truco generador de la vibrante vitalidad de su "gran estilo". Es significativo que este cuadro resultara el más brutalmente agresivo, estilísticamente hablando, de toda su obra. Rembrandt fué uno más entre los pintores seleccionados por Amsterdam para decorar el nuevo ayuntamiento. Damos por hecho que sabía lo importante de mantener la coherencia en un espacio cuyo aire general iba a ser de una sequedad relamida y que, además, lo que se esperaba de él era una obra trabajada con la corrección de LOS SÍNDICOS DE LOS PAÑEROS (1662). Por supuesto, el cuadro fué rechazado. Y con razón. ¿Era algo buscado por Rembrandt, un manifiesto reto a la Administración por haberlo desterrado del mundo al que él pensaba debía pertenecer, dando a entender que, a pesar de la ruina y las humillaciones, en el lugar desde donde los miraba a todos quedaba legitimada la soberbia de colocarles su estilo extremo?. No lo sabemos, ni siquiera conocemos las razones oficiales del rechazo.

- En el tiempo de estas tablitas, Rembrandt empezaba a mostrarse ya así:


AUTORRETRATO CON MANTO BORDADO
Aguafuerte con punta seca.
 Firma y fecha:  RHL 1631
Papel  14,8 x 13 cm.

 






Firma y fecha: RHL van Rijn 1632
Tabla  29,9 x 24,9 cm.










- Esta obra está en "raport" con MAURITS HUYGENS.



 






Firma y fecha: ___(c.1651-1654 y c.1655-1658)
Lienzo   130 x 164.5 cm.





  















- Después de una reciente limpieza, se ha devuelto la atribución a Rembrandt.

- Apareció esto al eliminar los repintes:






- La composición, a pesar del color, soberbio, y el fondo neutro, resulta deslavazada por la absoluta falta de correspondencia de líneas y formas. Es posible que fuera más extensa y coherente la composición original; el cuadro, en pricipio, era más grande y el troceado fué posterior al recorte. Esta última barbaridad, dos rembrandts por uno, quizá se decidió por la infeliz distribución que vemos hoy.

-Los tejidos son un desastre sin inspiración. El turbante de Saúl es chabacano e indigno de Rembrandt, siempre exquisito con los motivos exóticos, pero, como veremos ahora, su función es esencial. Incluso hasta es posible que esté en la raíz de la ejecución del cuadro.

- Demos por hecho que conocemos todos la narración bíblica. Parece que la simpatía de Rembrandt se decanta por Saúl. David es una presencia hiriente: sus manos pulsan las cuerdas de un modo arácnido, y, el arpa misma, no se puede mostrar de una manera más punzante y agresiva, con la columna presta a ensartar. Siendo Rembrandt un maestro en representar los estados del alma, el rostro de David, tan vulgar, encarna todo menos la nobleza. Al contrario, Saúl, condenado miguelangelesco, es el paradigma del tormento ante lo que le está sucediendo. Su turbante es la metáfora estridente de la turbulencia de pensamientos que aprisionan su cabeza. Como dije antes, es posible que este recurso, tan potente, motivara el cuadro. 










Firma y fecha: Rembrandt f. 1637
Tabla  80 x 62 cm.





 





- A pesar de de las torpezas de taller, se puede disfrutar de un auténtico Rembrandt. 






 






Firma y fecha:   Rembrandt. f. / 1650
Lienzo  80,5 x 66,5 cm.











- Esta obra es desconcertante: el cuadro tal como aparece hoy día tiene un aspecto apelmazado, sin embargo hay cosas que sólo las pudo hacer Rembrandt con esa afinación. A pesar de los daños es evidente que está inacabado, con la textura del lienzo muy apreciable afectando a la pasta pictórica. Es posible que todo ello indique un experimento técnico inconcluso con un modelo de confianza. Tendría sentido así la tradicional identificación con su hermano Adriaen, pues muestra el desaliño de la cotidianeidad y, además, no parece que representa a nigún personaje.

- Para EL HOMBRE DEL CASCO DE ORO posó la misma persona. Es curioso que las dos obras sean controvertidas. Y con la fascinación del Rembrandt legítimo.










Firma y fecha: Rembrandt f. 1632
Oleo sobre papel pegado en lienzo
45 x 39 cm.